Cuando los niños pegan

Six babies (18-21 months) sitting on the floor, portrait

De Margaret McGavin

Los golpes entre niños son un escándalo terrible; nos “pegan” en un lugar vulnerable, ya que pueden representar situaciones de violencia, abuso y bullying.

Claro que no es agradable cuando le peguen a tu hijo, y puede ser mortificante que te den la noticia que tu hijo también golpea.  Además, es peligroso: los golpes duelen y pueden dejar lesiones importantes, tanto físicas como emocionales.

¿Qué podemos hacer para enseñar a los niños a ser más pacíficos, más respetuosos y más seguros?

Recordarnos de lo siguiente puede ayudar:

1.  Todos los niños pegan. Cuando los niños están muy pequeños y no hablan bien todavía, es frecuente y normal que se comuniquen con el cuerpo, empujando, pegando y hasta mordiendo para expresar sus sentimientos.

Los pequeños están empezando el proceso de aprender a socializarse con los demás, y desde la edad de los dos años cuando tienen el interés y la necesidad de interactuar con otras personas para conseguir lo que quieren, se enfrentan al principio a un reto tremendo: cómo llamar la atención, cómo defender sus propios deseos y cómo lograr lo que quieren.

El niño pequeño es por naturaleza totalmente egoísta; para él todavía es imposible ver las cosas desde el punto de vista de los demás.  Por lo tanto, su motivación es fuerte y lafrustración de ver que otros niños no hagan lo que él quiere puede ser tremenda.

En una situación así es común que se presenten los golpes.

En cuanto crezca los golpes deben disminuir, ya que el niño debe estar desarrollando el lenguaje para comunicar sus deseos y necesidades, y debe estar logrando mayor auto control y la habilidad de ser empático hacia los demás.

 2.  Los golpes nunca se deben tolerar. Aunque todos los niños pegan de vez en cuando, los adultos debemos intervenir siempre para decir, “NO PEGAMOS.”  Nunca es aceptable permitir que los niños se golpeen.

Una regla tajante es no tolerar la violencia, y siempre propiciar otras opciones para que el niño pueda solucionar sus problemas sin golpes.

En la casa y en la escuela, esta regla debe ser clara y no negociable: él que pega, aunque haya sido provocado, nunca tiene la razón.

3.  Los niños tienen el derecho de defenderse. Puede pasar por tres etapas para tratar de frenar la agresión:

  • Hablar directamente con el agresor.  En una voz fuerte y clara, puede decir, “¡NO ME PEGUES!”  A veces esta respuesta no es la esperada, y puede ser eficaz por lo sorprendente.  Lo que menos espera un agresor bully es que alguien tenga el valor de contestarlo fuerte y exigir sus derechos.
  • Denunciar.  Si hablar con el agresor no logra cambiar su situación, entonces el niño debe acudir al adulto figura de autoridad más cercano (el maestro, el policía, sus papás) para pedir ayuda.

Si tu hijo se encuentra en esta situación, debe saber que nadie tiene el derecho de golpearlo, y que él puede buscar una ayuda mayor para protegerseDebe poder contar con este apoyo en cuanto lo necesite.

  • Contestar.  Ya que no tuvieron respuesta sus intentos anteriores, tu hijo se tendrá que defender usando sus propios recursos, que pueden ser físicos (golpe por golpe) o verbales.

En mi familia se dio el caso de un pequeño de 5 años que logró intimidar a su agresor diciendo, “¿No sabes quién soy?¿No sabes quién soy?”, estirándose para hacerse más alto.  “¡Soy Quenterius el segundo!”  El niño agresor se retiró totalmente sorprendido y sacado de onda.

En este caso también tu hijo agredido puede pegar, aunque se esté metiendo directamente en la arena del “enemigo”, quien está acostumbrado a usar los puños.

Lo que funciona en esta tercera opción es el poder responder a una agresión en vez de someterse como víctima.

4.  Hay mejores maneras de resolver los problemas. En la vida adulta, recurrir impulsivamente a la violencia en el momento de ser agredido puede ser muy peligroso.  Antes de verse en situaciones tan frustrantes, hay que reflexionar y decidir con cierta objetividad cuál sería el mejor camino para defenderse.  O sea, hay que pensar y platicar las situaciones antes de que ocurran.

Lo mismo pasa con los niños.  En casa debe haber un diálogo continuo basado en situaciones de la vida real, en donde el niño puede opinar y pensar en la mejor solución a un problema.

Por ejemplo, si tu hijo te dice que su hermano y él quieren jugar con el mismo juguete al mismo tiempo, pregúntale qué se puede hacer.

Algunas opciones pueden ser:

  • Quitar el juguete al hermano pegándole.
  • Tratar de jugar al mismo tiempo entre los dos.
  • Tomar turnos.
  • Pedir a mamá que le diga al hermano que le dé el juguete.
  • Escoger otro juguete.

Obviamente, la opción más pacífica será “tomar turnos”, y la más enriquecedora tal vez la de “tratar de jugar al mismo tiempo entre los dos”.

Fíjate en la importancia del proceso aquí.  No es lo mismo decirle a tu hijo, “Oye, tomen turnos”, o “Escoge otro juguete”, que abrir la pregunta con él para que él mismo saque sus propias opciones.  Lo importante no es tanto la respuesta sino la idea que 1)puede haber varias soluciones, y 2)tu hijo puede escoger.

Este ejercicio le da poder y fuerza para combatir los sentimientos de impotencia y frustración.  Si puedes resolver algo por decisión, ¿para qué pegar?

Los niños chiquitos pegan, pero los grandes pueden buscar mejores alternativas.

5.  Los adultos debemos estar al pendiente.

Cuando se presenta una situación potencialmente violenta, los adultos deben estar supervisando con las antenas bien puestas, listos para proteger a los débiles y asegurar su integridad física.

Si tu hijo está siendo acosado por alguien mayor o más grande físicamente, o hay un grupo de niños que lo molestan, hay que denunciar (en la escuela, si es el caso) y exigir la intervención de las autoridades escolares.

Nunca dejes solo a tu hijo si sabes que está en peligro.

2 pensamientos en “Cuando los niños pegan

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


nueve − 2 =

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>