Mi niño es tartamudo?

La tartamudez afecta a uno de cada 100 niños en edad escolar, y es llamada disfemia, la cual es definida como la dificultad en el ritmo, respiración y fluidez del habla con presencia de bloqueo, que podrían producir dificultad para que el niño se exprese de forma fluida.

Es importante conocer la forma en que se clasifica la tartamudez:

Primaria:

Aparece a partir del momento en que el niño comienza a hablar, no es consciente, no le molesta, no presenta fuerza o presión muscular excesiva, repite segmentos y sílabas, se presenta en una primera etapa de la vida, entre los 3 y 5 años, esta se conoce como disfluencia evolutiva.

Transitoria:

Conciencia parcial, presenta poca molestia, la tensión muscular se presenta en un nivel medio, repite segmentos de sílabas y presenta temblor muscular no constante, desaparece porque es del desarrollo.

Secundaria:

Hay conciencia, presenta acentuadas molestias en el ritmo y en la entonación, tensión muscular en movimientos faciales, repite palabras y frases. El temblor muscular es constante y presenta movimientos tónicos: el aumento en la tensión muscular provoca bloqueo parcial o total para poder expresar un sonido, palabras o frases de forma fluida, asociado a movimientos involuntarios de la cara, manos etc. Asimismo, presenta movimientos clónicos lo que son pequeños bloqueos que provocan repetición acompañada o no, de tensión muscular, se pueden presentar al inicio medio o final de la palabra, frase o la oración. Este tipo generalmente se presenta a partir de los 5 años y es conocida también como disfemia.

La Doctora Angie Marín, terapeuta del lenguaje, habla y voz del Centro de Psicología y Desarrollo, en San José, Costa Rica nos propone algunos tips para ayudar al niño:

Es de mucha importancia no hacerle saber al niño que posee dificultad en cuanto a su habla, ya que esto puede frustrarlo, afectar su estado emocional y por ende la sociabilidad con sus pares así como el medio que le rodea.

Evitar acciones que en ocasiones se cree pueden ser buenas para el niño, por ejemplo decirle “Repita correctamente por favor”, “inténtalo de nuevo”, o poner cara de desesperación.

Evitar darle consejos: “Para de hablar que no te entiendo”, “pronuncie bien”, “piense antes de decir”.

Que se debe hacer: interesarse por lo que el niño quiere decir, fomentar la comunicación en todo momento: si ve que se bloquea, darle un pequeño impulso, también poner un final a su frase cuando note que se esta esforzando mucho por terminarla y si no se sabe lo que quiere decirle puede ayudar diciendo, “no se que palabra me querés decir pero debe ser una bien difícil”.

Cuando están aprendiendo a hablar, casi todo los niños atraviesan periodos de tartamudez, algunos tartamudean ligeramente de vez en cuando, mientras que en otros las dificultades se vuelve graves con el tiempo. La orientación e intervención oportuna del terapeuta del lenguaje puede ayudar a los padres a entender el problema y abordador correctamente”.

Fuente: The Kids Septiembre 2013. Angie Marín Moya, Terapeuta del Lenguaje, habla y voz.

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